Las acciones a desarrollar en este marco tienen por objeto también financiar la investigación y el desarrollo de nuevas vacunas.
Más allá de las donaciones voluntarias e individuales que representan compromisos de buena fe, se deben sistematizar planes de acción, mediante programas de RSE que apoyen a largo plazo la labor de la Organismos Internacionales y ONG’s locales que destinan esfuerzos para mejorar la salud de los niños y su calidad de vida y luchan a diario por conseguir las Vacunas y alcanzar así, la Inmunización Universal.
Para ello, es necesario concientizar sobre la gravedad del problema, y acompañar las alternativas de solución, abordando sobre todo los tres obstáculos principales que identifica UNICEF y que impiden la inmunización universal:
• Los 30 millones de niños que nacen todos los años en los países pobres y que todavía no reciben las seis vacunas básicas.
• La creciente desigualdad en el número de vacunas disponibles para los niños de los países industrializados y los niños de los países en desarrollo.
• La falta de inversión en investigación y desarrollo de vacunas para enfermedades que son prevalentes en los países más pobres, sobre todo el VIH/SIDA, el paludismo y la tuberculosis.
Hoy en día, el UNICEF es el mayor comprador mundial de vacunas para los países en desarrollo y gasta alrededor de 100 millones de dólares anuales en vacunas y materiales de inyección seguros. Durante los últimos cinco años, esta ONG ha adquirido 1.200 millones de dosis de vacunas básicas.
El desafío es desarrollar redes locales en apoyo a estas campañas, que permitan como acción socialmente responsable de las empresas privadas, orientar parte de sus esfuerzos hacia la INMUNIZACION UNIVERSAL.