Latinoamérica presenta una alta incidencia de accidentes de tránsito y lamentablemente, Argentina no es la excepción. Diariamente a través de los medios de comunicación se conoce el creciente número de muertes ocurridas en accidentes de tránsito. Sin embargo, existe una marcada desinformación con respecto a lo que ocurre con el gran número de aquellas personas que sobreviven a ellos.
Casi como regla, los sobrevivientes a los accidentes de tránsito son jóvenes, que están en la plenitud de su vida y que súbitamente se encuentran a sí mismos sufriendo una discapacidad.
Es así, que existe un gran número de personas que se ven obligados a desarrollar su vida desde una silla de ruedas, debido a que sufrieron una lesión medular; otra mayoría presenta trastornos de conciencia por haber sufrido traumatismos craneoencefálicos y demás efectos que un accidente de tránsito puede causar. Estos pacientes, así como sus familiares, muchas veces desean o sienten la necesidad de relacionarse con otros pares que hayan sufrido un cuadro similar para compartir vivencias, reclamos, y en lo posible, buscar una solución a los mismos.
Es en este contexto, en donde ellos encuentran un vacío institucional. A pesar de que existen organizaciones que se encuentran dirigidas a la prevención de accidentes viales, o que agrupan a los familiares de las víctimas, éstas no contemplan las necesidades estrictas de ésta población. Las personas discapacitadas se acercan aisladamente a presentar sus interrogantes en cuanto a su condición, pronósticos pero básicamente buscando una respuesta favorable y una esperanza de cura. Aquellos pacientes que se encuentran restringidos a una silla de ruedas por lesión medular desean volver a caminar, mientras que los familiares de aquellos pacientes que se encuentran inconscientes por traumatismo de cráneo desean su recuperación de su conciencia, poder volver a hablar con ellos y escuchar sus pensamientos.
Lamentablemente, en la actualidad no existen tratamientos que hayan sido demostrados como efectivos para estos tipos de problemas, lo que lleva a que los pacientes se encuentren disgregados y desinformados, buscando una respuesta a través de Internet. Esta desinformación no está restringida a los pacientes, ya que los médicos y personal interviniente en la rehabilitación de pacientes con lesiones medulares y traumatismos de cráneo también lo padecen.
El rol actual pareciera estar, dirigido a contener a los pacientes y familiares con discapacidades secundarias a lesiones medulares y traumatismos de cráneo, esperando que en algún momento surja fuera del país un tratamiento a seguir. Esa realidad se ve reflejada en la excepcionalidad de trabajos en curso o realizados, de investigaciones sobre la problemática en Argentina. Esto a su vez, conlleva a una falta de antecedentes locales, tanto de sitios como de investigadores, que permita acceder a subsidios estatales en investigación.
Por otra parte, a diferencia de otros países como Estados Unidos un alto porcentaje de los fondos de investigación provienen de entidades sin fines de lucro con objetivos claros y predeterminados para una enfermedad, como por ejemplo Christopher Reeve Foundation, para lesionados medulares o Michael Fox Foundation, para enfermedad de Parkinson.
Eso nos lleva desde FONRES a apoyar la iniciativa de la Fundación Trauma y Recuperación, que busca aunar esfuerzos y criterios entre pacientes, familiares y médicos especialistas en lesiones medulares y traumatismos craneoencefálicos con el fin de promover la investigación y la formación de recursos humanos capacitados en el área de la neurorehabilitación.
Entendemos que hay acciones de Responsabilidad Social Empresaria posibles de ser canalizadas en procura de remarcar el origen del problema y concientizar la necesidad urgente de encontrar un tratamiento para éste gran problema.
Hoy la curación de estas patologías es solamente un profundo deseo, pero creemos que la investigación es el camino a recorrer para alcanzar ese fin. En definitiva, la Fundación Trauma y Recuperación quiere llenar el espacio existente entre la necesidad de mejoría de los pacientes con lesiones medulares y traumatismos de cráneo y sus expectativas, y la posibilidad real de buscar un tratamiento por parte de los profesionales destinados a la Neurorehabilitacion.